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El Corte Inglés pagará menos a los bancos si cumple criterios 'verdes'.

El interés anual de su préstamo de 2.000 millones puede reducirse hasta el 0,275%.

El Corte Inglés ha dado el pistoletazo de salida al proceso de negociación oficial con los bancos para cerrar los detalles de su refinanciación de 2.000 millones de euros. Y lo hace con dos objetivos claros en la agenda: rebajar el coste de su deuda y adaptarla por anticipado a una futura subida de ráting que convierta a los grandes almacenes en una empresa con el grado de inversión, el que tienen las compañías más solventes.

Pero El Corte Inglés se ha asegurado de que los beneficios firmados en el nuevo contrato no serán los únicos que conseguirá a lo largo de la vida del préstamo. El coste de la deuda bajará incluso más si la compañía cumple dos condiciones: hacerse más sostenible y rebajar su pasivo por debajo de 1,5 veces su ebitda (beneficio bruto de explotación), según aseguran varias fuentes financieras.

Si consuma estas metas, El Corte Inglés se codeará con las grandes empresas españolas como Telefónica o Iberdrola por su coste de financiación, ya que podrá rebajarlo incluso hasta el 0,275% anual en la parte más barata del préstamo y al 0,575% en la más cara.

Para ello, El Corte Inglés tendrá que satisfacer determinados criterios de sostenibilidad. Su nuevo préstamo será verde y la compañía ha elegido para ello la modalidad que liga el tipo de interés a pagar a los avances en el campo ESG, lo que incluye la lucha contra el cambio climático, la responsabilidad social y la gobernanza. Si sus compromisos llegan a buen puerto, El Corte Inglés verá reducido el coste de su préstamo 2,5 puntos básicos. Si no lo hace, el tipo de interés se incrementará ese mismo importe.

 

Dos tramos

El punto de partida son los nuevos precios que la compañía ha enviado a los bancos en su propuesta de acuerdo, que comenzará a debatirse en profundidad esta misma semana. La financiación se ha dividido en dos tramos. El primero es de 900 millones de euros y tiene la forma de préstamo a plazo, con un vencimiento a cinco años y la posibilidad de extenderlo 24 meses más. El tipo de interés que El Corte Inglés pagará por este dinero es del 0,85% anual, cuando en estos momentos está cerca del 1,15%.

El segundo tramo es de 1.100 millones de euros con el mismo vencimiento y tiene la forma de línea de crédito, lo que significa que se irá usando según las necesidades, pero que puede quedarse sin disponer para aumentar la liquidez del grupo y para mejorar su perfil crediticio de cara a las agencias de ráting. El coste de esta línea será del 0,55% anual.

Sobre estos tipos se aplicará la rebaja si El Corte Inglés cumple su compromiso sostenible, pero hay una opción de que puedan ser incluso más bajos. El contrato incluye una cláusula por la que los intereses oficiales se reducirán hasta el 0,6% y el 0,3% para el préstamo y la línea de crédito, respectivamente, si la ratio de pasivo sobre ebitda baja de 1,5 veces, y a partir de esas nuevas referencias se aplicaría el descuento por sostenibilidad.

 

Principales bancos

Éstas son las condiciones que El Corte Inglés ha comunicado a los bancos que quiere tener en el préstamo y entre los que están los principales nombres nacionales e internacionales, como Santander, Bank of America, Goldman Sachs, BBVA, UniCredit, BNP Paribas, Deutsche Bank, Credit Suisse, Société General, Crédit Agricole, CaixaBank, Sabadell o Bankia.

Todos ellos tienen ahora sobre la mesa de negociación un préstamo con las condiciones propias del que se le concede a una empresa con calificación crediticia de grado de inversión, a pesar de que, por el momento, el ráting de El Corte Inglés es BB+, es decir, el más alto dentro del terreno del grado especulativo o high yield.

La compañía ha logrado convencer a las entidades de que granjearse el acceso al club de las empresas más solventes es sólo cuestión de tiempo, una concesión sin la que hubiera sido imposible lograr el interés y la libertad financiera que manejará tras la firma del préstamo.

Y para reafirmar su posición, El Corte Inglés ha puesto un límite a esta subida de ráting: junio del próximo año 2021. Si para esa fecha, independientemente de por el motivo que sea, la cadena de grandes almacenes no ha logrado que las agencias de calificación crediticia le concedan la ansiada mejora de ráting hasta el terreno de BBB-, el préstamo pasará a incluir una cláusula que restringirá el endeudamiento de la compañía y, por lo tanto, limitará la discrecionalidad del uso de sus recursos financieros.

El punto principal en ese caso es que El Corte Inglés no podrá superar un endeudamiento de 4,5 veces ebitda, una cota que, sin embargo, se considera muy flexible dado que la ratio actual de apalancamiento se sitúa en las 2,6 veces ebitda incluso antes de computar su desinversión en Iecisa, su filial informática, por la que ha obtenido cerca de 350 millones.