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Castellón estudia elevar una planta en el edificio del Mercat Central para espacio gastronómico.

El consistorio baraja esta opción arquitectónica para dinamizar el mercado. Los 65 vendedores quieren conciliar ventas y restauración «al estilo de San Antón» en Madrid

La renovación del Mercat Central de Castellón «para adaptarse a la demanda social actual» incluye la propuesta de elevar una planta donde ubicar un espacio gastronómico, según ha podido saber EL MUNDO.

En esta opción y otras soluciones arquitectónicas «están trabajando en el Ayuntamiento», según advirtieron desde la gerencia del Mercat Central, a la espera de conocer «en breve» los pormenores de las alternativas que se barajan desde el consistorio, propietario del inmueble inaugurado el 21 de diciembre de 1949, obra del arquitecto Francisco Maristany.

Cabe recordar que desde el equipo de gobierno municipal se anunció abrir «un proceso de participación abierto para definir las líneas estratégicas sobre las que se asentará este nuevo concepto de mercado».

«Nosotros queremos compaginar las ventas con los puntos gastronómicos al estilo, por ejemplo del mercado de Sant Antón, en Madrid; del Mercat Central de Valencia o el de la Lonja del Barranco de Sevilla», tal y como advirtió a este rotativo el gerente del recinto municipal, José Luis Hernández. «Pero las propuestas de dinamización son cosa del Ayuntamiento», añadió.

Los 65 titulares de los puestos de venta del principal mercado de Castellón esperan ahora conocer «pronto» los estudios municipales después de que la alcaldesa, Amparo Marco, anunciara el pasado mes de febrero una «intervención integral» en el edificio, cuya licitación de las obras se preveía durante el segundo semestre de este año con cargo a fondos europeos y las inversiones financieramente sostenibles. De este modo, la reforma se ejecutaría en 2020.

Marco habló de invertir 1,4 millones en una actuación que se compromete a mantener toda la fachada exterior, de especial protección, con motivo del 70 aniversario del mercado que se alcanzará en apenas un mes.

«La remodelación integral se llevará a cabo a través de un proceso participativo abierto y con cofinanciación europea procedente de la Estrategua de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (Edusi))», aunció. «Representa la mayor inyección de inversión europea en la ciudad, con 20,2 millones de euros cofinanciados al 50% por el consistorio y Fondos Feder», añadió.

El objetivo es «favorecer la innovación y el emprendimiento social y transformar el mercado en un espacio generador de nuevas oportunidades, sin renunciar a su papel tradicional como punto de encuentro social, de fomento de las relaciones entre personas y de apuesta por el comercio local y de proximidad», argumentó la primera edil.

Ahora, casi 9 meses después, los titulares de los puestos de venta esperan conocer el futuro del recinto. Lo que tienen claro es que no quieren seguir el modelo del madrileño mercado de San Miguel, donde la venta ha dado paso a la restauración en exclusiva.